Aspectos psicológicos del uso de Internet y su relación con delitos informáticos




 

Según la encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los Hogares del año 2013 el 53,8% de la población española de 16 a 74 años utiliza Internet a diario. En torno a 13 millones de personas (un 37,4% de la población de 16 a 74 años) han realizado operaciones de comercio electrónico alguna vez en su vida.

 

Diversos estudios han tratado de analizar si la utilización de Internet por las personas mayores es beneficioso para su salud, concluyendo en su mayoría, que el aprendizaje en Internet estimula los patrones de actividad neuronal y aumenta el funcionamiento cerebral y cognitivo, activando así mismo, centros especiales del cerebro implicados en la toma de decisiones y en el razonamiento complejo.

 

rp_img6-300x1813.png

 

 

No obstante ello, también es cierto que algunas personas desarrollan trastornos psicológicos derivados del uso de Internet, que si bien no tienen su única y exclusiva causa en la utilización de esta herramienta de comunicación sí que pudiera agravar una dolencia ya existente.

 

 

A continuación, procedemos a relatar dos casos reales que llegaron a nuestro despacho, en los que, sin poder dar nombre a la dolencia del sujeto afectado puesto que no somos psicólogos, hemos podido apreciar la existencia de algún tipo de trastorno en su conducta motivado por el uso de las nuevas tecnologías:

 

Zemanta Related Posts Thumbnail

 

Caso 1: Un señor acudió a nuestro despacho hace unos 6 años alegando que “le perseguían en Internet”, que cuando accedía a la Red, concretamente al ya en desuso Canal de IRC, terceras personas sabían cuando se conectaba, y lo que hacía. De igual modo, manifestaba ser “observado” por otras personas en la Red, lo cual le afectaba a su vida personal.

 

 

Caso 2: Señora que acudió a nuestro despacho informándonos que en Internet había algo publicado sobre ella que le estaba perjudicando en su vida real. No pudo concretar que era ese “algo”, únicamente tenía sospechas porque una vecina le preguntó en varias ocasiones si se encontraba bien y otras personas le hacían comentarios sospechosos, según ella. Indicaba que estas actitudes eran motivadas por “algo” que había en la Red. Nos comentó que uno de familiares realizó una búsqueda en Internet con su nombre y apellidos, a fin de que se convenciera de la no existencia de información alguna sobre ella en la Red. Sin embargo, a pesar de no existir ninguna mención sobre ella, no quedó satisfecha, y mantenía que alguien estaba utilizando información suya para perjudicarla, y que deseaba denunciar los hechos ante la policía. A pesar de no disponer de prueba alguna y de utilizar Internet únicamente para ver su correo electrónico, esta señora estaba convencida de estar siendo atacada por personas desconocidas en Internet, creencia que, según nos manifestó, le quitaba el sueño y le angustiaba mucho.

 

 
Los abogados debemos disponer de cierta psicología para identificar aquellos casos en los que poder asesorar a las personas que acuden a nosotros para obtener asesoramiento jurídico, y manifiesten alguna dolencia psicológica (sin poder hacer ningún tipo de diagnóstico médico, por supuesto) que impida su tratamiento como cliente, tratando de aconsejarle otros medios o recursos (familiares fundamentalmente) para solucionar su problema.

 

 

Noelia García Noguera
Abogada Especialista Delitos Informáticos
Abogados Portaley.com


Puedes encontrar más información en comentarios de otros lectores al final de este artículo, puedes dejar tu comentario.
Solicitar cita con Abogados Portaley
Consulte con Abogados Portaley
He leído y acepto las condiciones generales y la política de privacidad

PortaLey

Abogados Portaley, despacho de abogados especializado en Nuevas Tecnologías e Internet

You may also like...

Shares
Podría ser de interésclose